El acolchado explicado
Una manta para el suelo que hace cinco tareas a la vez
El acolchado es cualquier capa extendida sobre el suelo desnudo: compost, paja, hojas, corteza, incluso cartón. Retiene la humedad, frena las malas hierbas, estabiliza la temperatura del suelo, alimenta su vida al descomponerse e impide que la lluvia compacte la superficie.
Cómo aplicarlo
Espera a que el suelo esté húmedo y templado, y extiende de cinco a ocho centímetros, dejando unos centímetros libres alrededor de los tallos. Repón cuando se adelgace. Los acolchados gruesos como la corteza van bien en caminos y perennes; los finos y ricos como el compost, en los bancales de hortalizas.
Errores frecuentes
- Acolchar suelo frío o seco, lo que fija esas condiciones.
- Amontonar acolchado contra tallos y troncos, invitando a la podredumbre y las plagas.
- Usar astillas gruesas de madera en un bancal de hortalizas, que pueden bloquear el nitrógeno.
- Poner el acolchado tan fino que las malas hierbas lo atraviesan directamente.
El suelo desnudo es una emergencia. La naturaleza lo cubre en semanas, normalmente con malas hierbas, salvo que lo hagas tú primero.
Sirve casi cualquier material orgánico si no está enfermo ni lleno de semillas. Consulta acolchado para una lista más completa.
